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Clínica Veterinaria ubicada en El Vendrell.

El control de la reproducción en los animales. Un ejercicio de responsabilidad hacia la sociedad, pero sobre todo, con nuestras mascotas

El control de la natalidad de nuestras mascotas es fundamental para evitar la sobre población de perros y gatos. El inadecuado manejo de la reproducción es una de las principales causas de abandono en nuestro país y un grave problema en nuestra sociedad.

La reproducción descontrolada conduce al aumento progresivo del número de animales que puede resultar en el posterior abandono de muchos de ellos. Desde el Colegio de Veterinarios impulsamos la tenencia responsable de nuestras mascotas y desde esta perspectiva, la educación en el respeto y la convivencia con los animales como medida fundamental para controlar y planificar su reproducción.

Como ciudadanos es importante que todos tomemos conciencia respecto a la necesidad de esterilizar o al menos de controlar la reproducción de nuestras mascotas.

 

¿En que consiste la esterilización de un animal de compañía?

Se trata de un procedimiento quirúrgico sencillo, diferente en machos y hembras, por el que se retiran sus órganos reproductores.

En los machos se realiza  la orquiectomía que consiste en la extirpación quirúrgica de los testículos o la vasectomía donde solo ligamos y seccionamos el conducto deferente manteniendo los testículos intactos. Con la castración se suprime la formación de espermatozoides y de las hormonas masculinas relacionadas con la reproducción (testosterona), mientras que con la vasectomía el macho es estéril pero mantiene su función hormonal intacta así como los comportamientos propios de los machos que a veces queremos evitar: escapismo y huida para montar a otras hembras, marcaje con orina, agresividad.

En las hembras la ovariohisterectomía es la opción más recomendable y consiste en la extirpación quirúrgica de ovarios y útero, eliminando la producción de óvulos, de las hormonas femeninas y consecuentemente la aparición de los ciclos reproductivos.

Estas intervenciones quirúrgicas son realizadas únicamente por los veterinarios, bajo anestesia general, con un riesgo mínimo y la recuperación total de nuestra mascota se produce en muy pocos días.

El control de la reproducción también se puede llevar a cabo médicamente mediante la utilización de tratamientos hormonales, orales o inyectables. Sin embargo estas medidas farmacológicas tienen un efecto sólo temporal, lo que supone tratar a las hembras en cada uno de sus dos celos anuales. También hay que destacar que el control farmacológico de la reproducción está asociado a una serie de efectos secundarios tales como piómetra o tumores mamarios, por lo que no se recomienda su utilización durante largos periodos de tiempo.

La esterilización comporta una serie de VENTAJAS y BENEFICIOS  directos para nuestras mascotas que revierten en su salud :

En las hembras:

Evita la aparición del celo y los problemas asociados al mismo: no atraen a los machos, desaparece la ansiedad típica de este período, tan frecuente en las gatas (vocalizaciones continuas) y en el caso de las perras desaparece el sangrado y dejan de manchar en casa.

Evita la tendencia a escapar de casa cuando entran en celo.

Disminuye la incidencia de tumores mamarios. Si se realiza una ovariohisterectomía a edad temprana, incluso antes del primer celo, se elimina casi por completo el riesgo de tumores en perras y gatas.

Evita las complicaciones de salud que son propias de la gestación, parto y postparto así como la pseudogestación o embarazo psicológico, que puede producir mastitis secundaria al acúmulo de leche de las glándulas mamarias.

Evita las patologías que afectan al aparato reproductor de las hembras: piómetras, quistes ováricos, torsión uterina, prolapso de útero, tumores, alteraciones vaginales, etc.

En los machos:

Evita la aparición de enfermedades tales como las neoplasias  testiculares o la torsión testicular y reduce el riesgo de padecer afecciones de próstata.

En la mayoría de los casos logra modificar los patrones de conducta: peleas, marcajes con orina, escapes, irritabilidad y nerviosismos por no llevar a cabo la conducta reproductiva que su ambiente hormonal les marca, montas a personas u objetos inadecuados y agresividad por dominancia sexual.

IDEAS FALSAS ACERCA DE LA ESTERILIZACIÓN…

Existe una amplia difusión de mitos y leyendas en torno a la esterilización y las consecuencias que produce en las mascotas y por esto es necesario disponer de información correcta que permita desterrar los recelos ante esta intervención:

No es verdad que esterilizar priva a los animales de su vida sexual y que esto le produce frustración. Hasta donde se sabe, los perros y gatos no se sienten tristes al no poder reproducirse. La hembra solo acepta al macho cuando está en celo, fuera de esta situación puede rechazar al macho de forma muy agresiva, lo que evidencia que para ella no existe una situación de placer relacionada con el sexo, sino una situación de necesidad hormonal. De igual forma el macho sólo busca hembras cuando recibe una información química de que hay una hembra en celo en las proximidades.

Tampoco es verdad que las hembras desarrollarán una personalidad “más dulce” si se les permite tener al menos una camada. Los científicos estudiosos de la conducta animal sugieren que esta creencia puede ser descrita como un “efecto placebo”: el dueño espera que el apareamiento de su mascota traerá consigo un cambio de su conducta y estas expectativas lo llevan a asumir que el comportamiento del animal ha mejorado. No existe evidencia alguna en la investigación conductual o en observaciones clínicas que apoye esta afirmación.

No es necesario que las hembras tengan que parir al menos una vez en su vida. Si están castradas no tendrán ninguna necesidad de reproducirse y por lo tanto tampoco tendrán embarazos psicológicos ni estrés o ansiedad reproductiva.

No existe evidencia científica alguna en la actualidad acerca de que la esterilización afecte en un perro su capacidad de trabajo o de entrenamiento.


Otra idea erróneamente común es pensar que los machos no deben ser esterilizados: un macho fértil puede procrear múltiples camadas y por esto esterilizar machos contribuiría aún más a evitar el nacimiento de cachorros no deseados.

No es verdad que la esterilización produce por sí misma obesidad, decir que al esterilizar su perro o gato, este engordaría, en realidad significa explicar las cosas a la mitad. El problema está en que la alimentación debe cambiar si un animal es esterilizado debido a que sus requerimientos nutricionales y sus requerimientos energéticos diarios disminuirán.

Cuidados especiales tras la castración

Como comentábamos anteriormente, después de la castración la actividad metabólica puede verse ligeramente disminuida, sin embargo tiene mayor influencia sobre el animal una vida sedentaria y una alimentación inadecuada. Prestando atención a estos dos factores se puede controlar el peso con facilidad.

En menos del 1% de la población total de gatos se produce obstrucciones urinarias producidas por cristales en la orina. Y de ese 1% de gatos afectados, el 80%  serían machos castrados. Por lo tanto, en el gato es recomendable, tras la operación vigilar que orina y dar una alimentación preventiva de estos trastornos.

Conclusiones

Si decides hacer que tu mascota se reproduzca debes saber que tendrás que responsabilizarte de encontrar un hogar a los cachorros que vaya a tener. Recuerda que los centros de acogida están llenos de perros sin hogar, que seguramente fueron adquiridos cuando eran cachorros y al crecer fueron abandonados. El objetivo no es solo encontrar un dueño, sino encontrar un dueño responsable, que adquiera un animal siendo conocedor de todo lo que conlleva y que sea consciente de que un animal es para toda la vida.

La decisión de esterilizar tempranamente a una mascota, perro o gato, macho o hembra, es un acto responsable que afectará positivamente su existencia. Esta medida permite prolongar su vida en un tiempo significativamente mayor, comparándola a una mascota no esterilizada mejorando su salud y su bienestar.  Además permite controlar la población de animales existente, evitando la sobrepoblación y garantizando mejor calidad de vida a la mascotas, reduciendo su sufrimiento y el numero de abandonos.

Y recuerda, los veterinarios velan por su bienestar, trabajando en clinica, salud pública, medioambiente, producción animal, etc…

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